martes, 19 de abril de 2011

Las debilidades de las mandarinas





Hasta que encontramos la media naranja vamos comiendo mandarinas y en el mercado podemos encontrar muchos tipos de mandarinas que generalmente no solemos comer o probamos para no volver a consumir o compramos y compramos aunque sea para hacer zumo:
  • -          Están las que buscan la media naranja forzosamente y como tales dependientes se les ve venir y en tantas ocasione los acogemos entre nuestras mantas, los cuidamos y dependemos de ellos, para jugar al destructivo juego de las dependencias parejiles. Y es que el miedo a estar afectivamente solo suele hacerse manifiesto cuando el hombre se ve obligado a estar solo, ante una pérdida afectiva, una separación etc.. la deprivación afectiva puede ser la fuente de miedos frustraciones y depresiones . Y es que ellos están educados para ser cuidados, para recibir seguridad. placer, afecto y conveniencia. En muchos casos hacen la de Tarzan y van de liana en liana, a veces se quedan entre dos con cara de “yo no he sido”.

Otras veces están muy centrados y dejan a su pareja por motivos propios, pero la ciencia nos dice que son las pocas y que esta dependencia hacia la mujer como cuidadora, madre y fuente de seguridad los ata en la inmovilidad hasta que otra mama cuidadora les da la posibilidad de ser adoptado entre sus muslos.
-Virginia wolf habla mucho de este tema si queréis profundizar en el-
  • -          Los cobardes: es evidente que existe un super valor, en nuestros orígenes biológicos y ahora culturales, que presiona  despiadadamente al varón hacia la valentía, entre ellos mismos ver como otro hombre actúa con miedo puede ser un motivo para cuestionarlo. Es cierto que las mujeres juzgamos rápidamente que si un hombre se sube tembloroso a la mesa cuando ve un ratón no es igual que si lo hace una mujer; cuando alguien le trata mal delante de ella, o si en una situación de enfrentamiento no lo sabe llevar ni gestionar, entonces algo en la mente femenina cambia y lo cuestiona. Biológicamente estamos entrenadas para pensar que los valientes, audaces y temerarios sobreviven pese a meterse en tanto lio,y por tanto deben ser el mejor exponente para la especie. La selección natural hizo que los hombres con rasgos mas varoniles y que segregan mas testosterona produzcan otras feromonas y sean los elegidos para tener sexo (y ellas lo saben, esto esta muy estudiado en ratones otro día me mas entretengo  en esto que es muy curioso). Curiosamente estos mismos estudios dicen que los hombres mas cariñosos y paternales son los elegidos finalmente como pareja.
Si a esto le aplicamos un poco de sentido común y de inteligencia emocional, concluiremos que no es muy productivo estar con el tipo duro del bar,que hoy en día las bernardas preferimos un poquito menos de testosterona y mas contacto con el mundo real y con el siglo en el que estamos. Además de que no es sano para ellos ser el tipo alfa depredaitor del festival de la chuleria, pues el miedo es una característica irremediable con la que hay que vivir y  es imposible eliminarlo y para nada es beneficioso no darse cuenta y reprimirlo. 
Me da mucha pena cuando  salimos de fiesta y estos tipos que llevan al extremo el alarde territorial andan dando guerra, creando mal royo y no saben salir de ese rol que les aplasta los sesos. Ni un acosa ni la otra chicos!!! no queremos a la masa en nuestra cama!! queremos super heroes pero mas blanditos y civilizados..
    • -          El poder es el mayor de los afrodisiacos, en los humanos es mas refinado pero lo mismo ocurre en el reino animal y así desde las langostas, escarabajos, chimpancés, ciervos hasta los hámster sirios, se rigen por la atracción del macho dominante (1980 hormones and Behavior). Querer ser un triunfador a toda costa es característicamente obsesivo en los varones y ser un varón poco ambicioso y sin espíritu de progreso es casi un insulto. “Vales por lo que tienes”, los varones poderosos y civilizados tienen su propia feromona y según estudios en EEUU las mujeres siguen prefiriendo que el beneficiario sea él a tener un marido parado y trabajar ellas. De hecho mientras que las mujeres nos deprimimos mas por desamor, ellos lo hacen por perdidas económicas y sentirse por debajo de una mujer económicamente es denigrante y vergonzoso.

    Ellos tienen que aprender a ser más humildes, a darse el derecho a equivocarse y disfrutar del arte de saber perder.

    Les cuesta darse el derecho a ser débiles, a tener miedo, a fracasar, a cometer errores, a no saber qué hacer y a pedir ayuda. Pero esta masculinidad socialmente construida los aleja de su humanidad y de su contacto consigo mismos y de lo que son en realidad. Y sus parejas deberían apreciar mas esta autenticidad de la persona más que las mascaras y capas que de puertas para a dentro solo son estresores y vulnerabilidades.

    Chicos las Bernardas os quieren al natural!!!




    La Bernarda

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