lunes, 21 de marzo de 2011

¿Por qué los señores no piensan más que en sexo?

¿Por qué los señores no piensan más que en sexo?

Por: ESTHER BALAC | 3:55 p.m. | 19 de Marzo del 2011

Hombre-sexo
Foto:189


La más clara reflexión sobre los pensamientos masculinos y el sexo está contenida en un libro de 200 páginas que, en alguito más de un mes, se convirtió en una verdadera revolución en ventas en Estados Unidos.

Su autor, Sheridan Simove, escritor y licenciado en psicología, asegura que su obra es producto de toda una vida de investigación.

Aunque el título promete (¿Qué piensan los hombres más allá del sexo?), son sus páginas las que logran aportar una respuesta de lo más elocuente, porque están totalmente en blanco. Sí señores y señoras: no tiene ni una letra.

Ahora, quien crea que el librito, que en Amazon superó en ventas al Código da Vinci, es fruto de un marcadísimo estereotipo que ha acompañado a los varones desde que andan erectos (literalmente), debería escuchar a la neuropsiquiatra estadounidense Louanne Brizendine.

Hace unos meses aseguró que los hombres tienen pensamientos lúbricos y alucinan con una encamada tres veces más que las mujeres.

Por eso inevitablemente deslizan la mirada, con absoluto descaro, cada vez que se cruzan con unos senos prominentes, unas piernas torneadas y unas caderas redondeadas. ¿Será por eso que entre ellos abundan los chistes que tienen que ver con sexo o las frases de doble sentido, que nos involucran?

Esta maga estadounidense, autora del libro El cerebro masculino, cree que sí.

Explica que no solo el cerebro masculino y el femenino se diferencian desde la gestación. En el nuestro hay más lugar para las emociones, la memoria sentimental y la comunicación; por eso nos morimos por el romance, el afecto (más que por las ganas), las caricias y somos más comunicadoras: tenemos 11 mil neuronas dedicadas a la comunicación, contra las siete mil de ellos.

El cerebro masculino, en cambio, es más racional y autista y sus pensamientos acaban dominados por la acción de la testosterona, que predomina en los hombres. Y cuando ellos se enfrentan a una imagen sugestiva, la dichosa hormona hace que lo demás pase a un segundo plano.

Mejor dicho, es inevitable que piensen en sexo. Mentiría si dijera que eso me molesta, porque no es así. Me seducen los pensamientos lúbricos, sobre todo si soy yo su promotora. Hasta luego. 
ESTHER BALAC
Para EL TIEMPO
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MUCHAS GRACIAS POR ESTE ENLACE FELIPE !!! TE ECHAMOS DE MENOS!!!

1 comentario:

  1. Aunque anatómicamente nuestros cerebros sean distintos, la influencia de cómo nos permitimos pensar en sexo es aplastante, las diferenciasen como nos fijamos en lo que acontece ante nuestras narices y en como esto se traduce en culpa o en curiosidad es obvia en muchos casos. En como nos defendemos en vez de apreciar lo que viven otros y potenciarlo en nosotros, como censuramos lo que en realidad nosotros querríamos hacer. Es importante distinguir de lo puramente hormonal lo que también es cuestión de pánico escénico, desinformación y falta de conexión con uno mismo en una absurda identificación por lo varonil o lo femenino ... ahí hay mucha paja, nunca mejor dicho...y nos corresponde a cada uno intentar vivir la vida de acuerdo a nuestra persona con todas sus potencialidades y dificultades y aquí el genero sera un factor importante a tener en cuenta , no un lastre para no dejarnos crecer y expresarnos como seres humanos!!! somos más que nuestro sexo y nuestros roles!!
    haz lo que tu harías si fueras tu mismo y a ver que tal...

    Sara.H

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